• Cuando pienso en mis años en Palermo y en la experiencia con CSF, me viene a la mente una frase de Paolo Borsellino, magistrado italiano y víctima de la mafia: “Palermo no me gustaba, por eso he aprendido a amarla. Porque el verdadero amor consiste en amar las cosas que no nos gustan para poderlas cambiar”. Para algunos, CSF es un grupo de amigos; para otros, una verdadera familia, y para todos nosotros representa la posibilidad de elección y esperanza en el cambio de una tierra atormentada y maravillosa como Sicilia.

    Flavia Arato
    Flavia Arato
  • Entré en CSF en 2011. El deseo de entrar en juego ha sido el vínculo de una colaboración y una amistad Sin Fronteras. Dejé la familia de CSF en 2016, pero siempre llevo conmigo el recuerdo de haber conocido cientos de jóvenes de toda Europa y del mundo, de haber conocido el fantástico mundo de la educación no formal y de haber adquirido competencias y conocimientos que difícilmente puedes encontrar en otros ámbitos de trabajo. Por este motivo existe CSF y aún sigue por el mismo camino. Espero que más y más jóvenes puedan soñar como soñamos nosotros.

    Francesco Di Liberto
    Francesco Di Liberto
  • CSF es para mí: motivación, entusiasmo, compromiso social, sencillez y perspectiva internacional. Me he sentido acogida desde el primer momento e implicada para encarar todo el espectro de la inclusión social; siempre con creatividad, colaboración y en familia.

    MAR
    MAR